Esperará Ley de Turismo para próximo periodo de sesiones del Congreso
Prevén sustentabilidad a sector como generador de divisas y empleos.
Por Juan Carlos Villarruel
México, 12 Abr (Notimex).- Pese al espíritu de trabajo conjunto que anima a todos los involucrados, la nueva Ley General de Turismo que se prepara en el Congreso de la Unión deberá esperar su turno para el próximo periodo ordinario de sesiones. Diputados y senadores coinciden en que el nuevo ordenamiento conjuntará los requisitos planteados por las autoridades y los empresarios de garantizar certidumbre jurídica, sustentabilidad y claridad en las facultades en los tres órdenes de gobierno.
En entrevista, el panista Luis Coppola Joffroy, presidente de la Comisión de Turismo en la Cámara alta, señaló que el trabajo de Comisiones Unidas que han hecho los diputados y senadores, deberá esperar seis meses más de lo que se había planeado.
Explicó que a pesar de los avances para crear esa la legislación, la presencia de la Reforma Energética “nos consumirá toda la energía en abril”, de manera que la Ley General de Turismo, en el mejor de los casos, se presentará en primera lectura en la Comisión Permanente. Esto significa que se estaría votando a partir de septiembre, cuando inicie el primer periodo de sesiones del Tercer Año de la LX Legislatura, para tener aprobada la nueva ley en los últimos meses del presente año.
Es una legislación con escenario de
Pretende, además, mejorar la relación entre los tres órdenes de gobierno, eliminar la incertidumbre de facultades, darle más herramientas a las autoridades turísticas para sancionar y crear mecanismos para dirimir controversias.
El legislador priista indicó que una de las partes importantes del espíritu de la ley es que el país deja de concebirse sólo como un destino de playa, para así impulsar las distintas regiones a partir del turismo. La sustentabilidad ambiental es un criterio principalísimo de la ley que también debe aplicarse a lo social, pues actualmente las migraciones hacia las playas “están apretando” los tejidos sociales, aseveró.
Se deben cuidar tradiciones, sociedad e historia, pues algunas regiones se están agotando, mientras otros destinos maduran demasiado rápido y se generan problemas de empleo y desarrollo urbano distorsionado.
La nueva ley, dijo, prevé corregir esas distorsiones y generar los empleos y el desarrollo en las zonas turísticas, como garantía de acceso de la gente a mejores condiciones de vida. Tanto autoridades como empresarios del sector han insistido en la necesidad de que la nueva ley evite la duplicidad de esfuerzos, genere certidumbre jurídica, concurrencia de las autoridades y que señale claramente las competencias y mejore la competitividad.
En ese sentido, las Comisiones Unidas de Turismo en el Congreso de la Unión han venido actuando de manera conjunta bajo los mismos criterios, para que la ley se ajuste a las necesidades actuales y futuras. De hecho, el Programa Sectorial de Turismo 2007-2012, creado después de varias reuniones con empresarios en todo el país, tiene entre varios objetivos. Entre ellos está “la creación de un marco legal que dé cabida efectiva a la concurrencia entre las dependencias federales y entre órdenes de gobierno y sectores, que dé certidumbre jurídica a través de una mejora regulatoria ordenada y competitiva”.
Al respecto, el secretario de Turismo, Rodolfo Elizondo Torres, ha definido, en distintas reuniones con los legisladores y los empresarios del sector, los tres grandes ejes sobre los que debe apoyarse la nueva ley. “Ordenamiento territorial, pues no puede ni debe seguir el desorden que hemos visto en algunos destinos; trabajo transversal, para mejorar la comunicación entre las instituciones; y concurrencia, para eficientar el trabajo de los tres órdenes de gobierno, detalló.
Durante su participación en el 17 Congreso Nacional de las Comisiones Legislativas en Materia de Turismo, en Hidalgo, el funcionario sugirió, entre otras cosas, que una vez creada la nueva Ley General, los congresos estatales adecuen la legislación local. Insistió en que el nuevo ordenamiento debe buscar, como señala el Programa Sectorial, que los esfuerzos de las autoridades eficienten los recursos y mejore la competitividad del sector.
El Programa Sectorial de Turismo establece que para cuando termine el actual sexenio, México debe haber pasado del lugar 57 al 50 en el Indicador de Ambiente de Negocios e Infraestructura. Asimismo, deberá haber mejorado 10 lugares (del 49 al 39) en el Indice de Competitividad de la Industria del Turismo del Foro Económico Mundial y la inversión privada acumulará, entre 2007 y 2012, 20 mil millones de pesos. De esa cifra 17 por ciento se consiguió en 2007, cuando los inversionistas privados destinaron a México tres mil 463 millones 600 mil dólares, sobre todo en proyectos en Quintana Roo, Sonora, Nayarit, Sinaloa y Baja California.
Se espera que al término del actual sexenio, el número de trabajadores permanentes en el sector crezca de manera significativa. En 2006 había registrados dos millones 220 mil empleados del sector turístico a nivel nacional y en enero de 2008, el registro dado a conocer por el Banco de México, en su Cuenta de Viajeros, fue de dos millones 409 mil.
Prevén las cifras que para 2012 arriben a México 28 millones 900 mil turistas internacionales, con un gasto de 822 dólares per cápita en sus visitas y que el número de turistas nacionales sea de 165 millones 800 personas. En materia de mejora regulatoria, el plan del gobierno tiene todas sus esperanzas cifradas en la nueva Ley General de Turismo, que podría ver la luz antes de concluir el presente año.






